Nunca igual

Aquí todo era igual.

Es cierto que el hoy no es igual… el planeta tierra está en constante movimiento y así todo cambia. Sin embargo, esta vez fue diferente, el tiempo se detuvo para muchos que quedaron atrapados en una realidad de la cual querían escapar. Esta nueva fuerza los llevó a vivir en una era en la que pasaron de esquivar miradas a desear verlas al menos a través de una pantalla. Miserablemente esos muchos anhelaban perderse en una multitud. Por fortuna en casa éramos 7, nos perdíamos en nuestro mundo y aunque la vida afuera se detenía nosotros estábamos juntos.

En los zapatos de…

Hay quienes dicen: ¡ponte en los zapatos del otro!

Eso me hizo pensar en qué significa tal frase y me pregunté: ¿Es posible vivir la vida de otro?, ¿Cómo podría ponerme en los “zapatos” del otro? Después de estas preguntas me di cuenta que necesitaba saber de cuales “otros” sus zapatos me iba a poner.

Entonces vagando por la vida encontré unos “otros” de quienes sus zapatos me quise poner y así como sucede en los juegos virtuales me fui metiendo en la realidad de aquellos. Usé sus zapatos sin importar la talla o el color, algunas veces sólo me limité a verlos de cerca, observar y describir lo que es estar en sus zapatos.

Bueno, a decir verdad, no fue fácil, ponerse en los zapatos del “otro” te hace sentir viviendo en un mundo irreal, o como si vivieras en una realidad aumentada o en un mundo paralelo. Es como cuando te miras al espejo y no te reconoces, así me sentí.

En los zapatos de otro pude sentir chispas de alegría y profundo dolor, deseos y frustración, ganas y miedo. Fue un viaje de sensaciones de esas que te llevan lentamente al cielo y en un segundo te dejan caer.

Y así, en los zapatos de “otro” les contaré…

Bailar hasta morir…

Deberías bailar hasta morir, o mejor, morir bailando.

Bailar porque sí, porque la vida es una danza que te hace girar y dar vueltas.

Bailar hasta que duelan los pies, bailar hasta perder el aliento.

Bailar como las flores que se mueven al ritmo del viento, bailar con el viento y perder el aliento.

Bailar bajo el agua, bailar con la puesta de sol, bailar frente a la luna.

Bailar en la playa, bailar en una calle escondida o en la casa.

Bailar como las olas.

Bailar hasta morir.

Morir bailando.

Baila.

Hilos de Colores

Escoge un hilo de cualquier color y cósete,

Con hilo azul cose tu venas,

Con hilo verde cose tus caderas,

Con hilo blanco cose tus manos,

Con hilo negro cose tus besos,

Con hilo gris cose tu naríz,

Con hilo rojo cose tus ojos,

Con hilo café cose tus pies,

y así vas escogiendo un color y vas cosiéndote.

No andes por ahí con rotos,

Con aguja e hilo de color podrás remendarte un poco.

Lo suficiente como para no dejar regadas de tus piezas sueltas.

En el 310 hay un fantasma…

No creo en fantasmas pero les aseguro que en el 310 hay un fantasma…

En el 310 hay un fantasma, hay un fantasma que no se calla, un fantasma que no se calma, un fantasma que me llama, un fantasma que me despierta y se mete bajo la cama.

Un fantasma que me mira y no me habla… Fantasma, no quiero saber tu nombre ni ver tu cara. Una cosa te diré fantasma, gracias por despertarme y hacerme saber que estás aquí. Me asusté mucho y me alegra que hayas cumplido tu cometido.

Otra cosa fantasma, dejo que me molestes porque fui yo quien vine aquí pero deja de fastidiar a la Rosa que me acompaña.

Fantasma, cuando me vaya espero que no te quieras venir conmigo a casa. Por cierto, sabes que no cabes en mi casa, quédate ésta si es tu casa.

Prometo irme y no estropear tus sueños. Prometo irme y dejar que hagas fiesta cada noche. Cumpliré pronto mi promesa pero deja ya de pegarme en la espalda.

No sé si tienes tanto frío como yo, si quieres hablar o solo quieres mirarme mientras duermo, puedes quedarte debajo de la cama, tal vez ambos necesitamos algo de calor.

Por ahora, mientras estamos en el mismo espacio procura no hacer tanto ruido y espero que no te sorprendas porque ya no tendré miedo.

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